Cada día se generan en España más de 500.000 litros de aceite industrial usado. Si no se gestiona, puede ser un residuo muy contaminante. Si se recoge y se trata, se transforma en un recurso valioso.
Desde un taller pequeño ubicado en un entorno rural hasta una gran planta siderúrgica que utiliza lubricantes en sus cadenas de producción. La fragmentación de esta generación es precisamente uno de los grandes retos de su gestión: garantizar que ninguna gota de este residuo quede sin recoger, sea cual sea su origen. Para ver con más detalle su procedencia, consulta los sectores generadores de aceites usados

Gracias a los mecanismos de gestión que aplicamos, y a la financiación que aportamos, desde SIGAUS garantizamos que el aceite usado se recoja allí donde se genera, y se trate adecuadamente para evitar su impacto ambiental y transformarlo en un nuevo recurso.
Además de prevenir el posible impacto del aceite industrial usado sobre el medio ambiente y la salud de las personas, su tratamiento –mediante la regeneración o el tratamiento para su valorización energética– produce nuevos recursos que sustituyen a productos procedentes del refino del petróleo: bases lubricantes y fuel óleo, respectivamente.
Así, se evita el consumo de grandes cantidades de petróleo en la obtención de estos productos. Adicionalmente, los procesos de tratamiento del aceite usado tienen una menor demanda energética que el refino del petróleo, por lo que no sólo se reduce el consumo de energía sino las emisiones de CO2 derivadas de estos procesos, que son muy inferiores a las derivadas del primer refino.