Evitar especialmente las mezclas o diluciones con otras categorías de residuos o con otras sustancias como disolventes, combustibles o anticongelante en el caso de los talleres.
Las empresas o entidades que generan aceites usados son poseedores de residuos peligrosos. Como tales, tienen una serie de obligaciones, tanto previas como en la gestión de estos residuos:
Evitar especialmente las mezclas o diluciones con otras categorías de residuos o con otras sustancias como disolventes, combustibles o anticongelante en el caso de los talleres.
Los envases con aceites usados deben etiquetarse con el código LER (Lista Europea de Residuos), los datos del poseedor y los pictogramas de peligro aplicables.
Presentar una comunicación ante la comunidad autónoma donde esté ubicado, para ser inscrito en el Registro de Producción y Gestión de Residuos, como poseedor de residuos peligrosos.
Separar y almacenar los aceites usados en condiciones adecuadas de higiene y seguridad, que permitan su conservación, su correcta recogida y eviten su vertido.
Asegurar el tratamiento de todo el aceite industrial usado conforme a la normativa, con la acreditación documental correspondiente, entregándolo a gestores autorizados.
La separación del aceite usado en el punto de origen es determinante para hacer posible su tratamiento y transformación.