SIGAUS ha alcanzado un acuerdo con Astro, empresa especializada en eficiencia energética, con el objetivo de que su red de más de…
Una vez recogido, el aceite usado se traslada a centros de almacenamiento o transferencia en los que se analiza, se clasifica y, en muchos casos, se somete a un primer tratamiento de eliminación de agua y sedimentos. Posteriormente, se traslada a las plantas de tratamiento final.
El viaje del aceite industrial usado desde el punto de generación hasta que es transformado en nuevo recurso requiere una logística precisa y medios técnicos especializados. SIGAUS financia y controla todo el proceso.
El ejemplo perfecto de economía circular: aceite usado que vuelve a ser aceite.
La regeneración es el tratamiento prioritario que marca la ley. Consiste en un aplicar distintos procesos físico-químicos para eliminar el agua, los sedimentos, los aditivos degradados, los metales pesados y otros compuestos que ha acumulado el aceite industrial durante su uso, obteniendo una base lubricante regenerada de calidad equivalente a las que se obtienen del primer refino del petróleo, y válida para formular nuevos aceites industriales.
Con 3 litros de aceite usado se obtienen aproximadamente 2 litros de base lubricante regenerada. Las emisiones de CO₂ asociadas a la fabricación de lubricantes a partir de aceite regenerado son un 60% inferiores a las que genera el primer refino del petróleo.
El Plan B del aceite usado: combustible industrial.
En ocasiones, especialmente en el caso de los aceites de uso industrial, los aceites usados pueden encontrarse mezclados con sustancias que dificultan y encarecen su tratamiento, principalmente agua y partículas metálicas (procedentes del desgaste de las piezas y maquinaria con las que el aceite ha estado en contacto durante su uso, como en motores, engranajes, rodamientos, etc.).
En estos casos, si el residuo no puede ser regenerado, se somete a procesos de desmetalización y eliminación de otros contaminantes con el fin de obtener un combustible con características similares a las del fuel óleo, llamado fuel BIA (bajo índice de azufre).
Este combustible se utiliza habitualmente en hornos industriales de sectores como la fabricación de papel, cemento y otros materiales de construcción (cerámica, yeso, áridos…), así como en centrales térmicas de producción eléctrica.
Garantizar la recogida del 95% de los aceites usados generados por el consumo de los aceites industriales comercializados por sus empresas adheridas, teniendo en cuenta que, debido a las pérdidas durante su utilización, el aceite usado generado representa un volumen de entre el 40% y el 44% del puesto en el mercado, tal como está admitido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Todo el aceite recogido debe valorizarse, sin excepción, ya sea por la vía de la regeneración, la valorización energética o el reciclado material.
Del total del aceite usado recogido, una parte (definida por determinados códigos LER) es apta para ser regenerada. Sobre ese volumen regenerable, la normativa exige que, al menos, el 65% se destine efectivamente a regeneración.