Desde 2012, cada año plantamos 1.000 árboles de especies autóctonas en espacios verdes municipales, parques y zonas próximas a núcleos de población, en colaboración con distintos ayuntamientos. Con esta iniciativa, nuestro objetivo es generar beneficios medioambientales adicionales a nuestra actividad que contribuyan a la absorción de emisiones de CO₂, mejorar la calidad del aire y favorecer la biodiversidad, ofreciendo además zonas de ocio al aire libre para los vecinos de las localidades donde se ubican.
Cada plantación va ligada a una campaña de participación ciudadana a través de la cual todos los árboles tienen un nombre puesto por personas que se suman al proyecto mediante concursos en redes sociales, actividades en colegios u otras iniciativas en colaboración con los Ayuntamientos. Cada ejemplar queda etiquetado con nombre y dispone de una ficha online con su foto y coordenadas exactas.