
Según los datos recogidos en los Informes Oficiales que SIGAUS ha remitido al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y a las administraciones competentes de las comunidades autónomas, en 2024 se gestionaron 132.568 toneladas netas de aceites usados que fueron íntegramente valorizadas como nuevos recursos: el 74% se transformó en bases regeneradas para formular nuevos lubricantes, mientras que el 26% restante se destinó a valorización energética, convirtiendo el residuo en un combustible alternativo de uso industrial.
Durante el pasado año, las empresas adheridas a SIGAUS comercializaron 288.144 toneladas de aceites industriales, un volumen similar al de 2023, con un ligero crecimiento del 0,2%. Por sectores, más de la mitad del aceite (57%) se destinó al sector de la automoción mientras que un 41% al uso industrial. Por procedencia, un 69% fue de fabricación nacional y el 31% restante fue importado.
En cuanto a la recogida del aceite usado, este se generó en 66.500 establecimientos productores repartidos por 4.800 municipios españoles, incluyendo una actividad muy intensa en las zonas rurales (3.400 municipios atendidos), montañosas (1.400) y/o escasamente pobladas (1.800).
Garantizar la recogida del 95% de los aceites usados generados por el consumo de los aceites industriales comercializados por sus empresas adheridas, teniendo en cuenta que, debido a las pérdidas durante su utilización, el aceite usado generado representa un volumen de entre el 40% y el 44% del puesto en el mercado, tal como está admitido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Todo el aceite recogido debe valorizarse, sin excepción, ya sea por la vía de la regeneración, la valorización energética o el reciclado material.
Del total del aceite usado recogido, una parte (definida por determinados códigos LER) es apta para ser regenerada. Sobre ese volumen regenerable, la normativa exige que, al menos, el 65% se destine efectivamente a regeneración.
Garantizar la recogida del 95% de los aceites usados generados por el consumo de los aceites industriales comercializados por sus empresas adheridas, teniendo en cuenta que, debido a las pérdidas durante su utilización, el aceite usado generado representa un volumen de entre el 40% y el 44% del puesto en el mercado, tal como está admitido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
Todo el aceite recogido debe valorizarse, sin excepción, ya sea por la vía de la regeneración, la valorización energética o el reciclado material.
Del total del aceite usado recogido, una parte (definida por determinados códigos LER) es apta para ser regenerada. Sobre ese volumen regenerable, la normativa exige que, al menos, el 65% se destine efectivamente a regeneración.
*Un coeficiente de generación de aceite usado superior al 40% garantiza el cumplimiento del objetivo de recuperación, ya que las autoridades admiten que, en su utilización, el aceite lubricante, pierde hasta un 60% de su volumen.
*Un coeficiente de generación de aceite usado superior al 40% garantiza el cumplimiento del objetivo de recuperación, ya que las autoridades admiten que, en su utilización, el aceite lubricante, pierde hasta un 60% de su volumen.
Tras separar las impurezas, el volumen neto de aceite usado resultante fue de 132.568 toneladas, que fueron aprovechadas en su totalidad gracias los distintos tratamientos disponibles, cumpliendo así con el objetivo de valorización que establece la normativa. Concretamente, tres cuartas partes de los aceites usados regenerables —cerca de 98.000 toneladas— se transformaron en bases regeneradas, lo que permitió obtener más de 61.000 toneladas de nuevos lubricantes, cantidad suficiente para llenar el cárter de 15 millones de vehículos.
«Gracias a la regeneración de 98.000 toneladas de aceites usados, en 2024 se produjeron más de 61.000 toneladas de nuevos lubricantes.»
«Gracias a la regeneración de 98.000 toneladas de aceites usados, en 2024 se produjeron más de 61.000 toneladas de nuevos lubricantes.»
Toda la información remitida por SIGAUS a las autoridades ambientales procede de su Sistema de Información Tecnológico (SIT), que se nutre de las declaraciones facilitadas por las empresas que comercializan aceites industriales en España, y las que realizan las diferentes operaciones de gestión de aceites usados, basadas en los respectivos documentos oficiales que las acreditan. Estos datos se enriquecen con variables estadísticas y se integran en un sistema de información geográfica (GIS) que permite un control exhaustivo de la gestión del residuo, desde el establecimiento donde se genera hasta su destino final.
Eduardo de Lecea, director general de SIGAUS, señala: “El aceite usado es un residuo peligroso que se produce en todos los rincones del territorio y de la economía. La buena noticia es que se trata, también, de unos de los residuos más y mejor controlados. En 2024 volvimos a cumplir con solvencia los objetivos legales de recuperación, valorización y regeneración del aceite usado, convirtiendo el residuo en recurso y el problema en oportunidad. Llevamos 18 años haciéndolo. Y además de una forma muy eficiente, ya que rebajamos el coste repercutido a nuestras empresas adheridas y, en última instancia, a los consumidores del producto. Gracias a nuestra apuesta por la tecnología, tenemos un grado de información y trazabilidad impensable hace años y que es una referencia en nuestro sector. Tenemos información sobre más de 160.000 puntos que generan aceites usados y controlamos cada movimiento del aceite usado en nuestro país. Una información que nos permite reportar con la máxima garantía a las Administraciones Públicas, y asegurar a empresas y ciudadanos que el aceite usado no impacta en nuestro medio ambiente”.
Los Informes Oficiales remitidos por SIGAUS también contienen el Informe anual de Seguimiento y Control de la Ejecución del Plan Empresarial de Prevención, que la entidad lleva a cabo desde el año 2010. En el último ejercicio, 153 empresas declararon haber implementado medidas de prevención, con un total de 608 nuevas acciones distribuidas entre las 7 líneas de prevención establecidas, orientadas a minimizar el impacto ambiental del aceite industrial.
Asimismo, el informe incluye un apartado específico dedicado a las acciones de revisión y control realizadas para verificar los datos aportados tanto por las empresas adheridas como por los gestores autorizados. También se incluye un capítulo relativo al Estudio del Mercado de Lubricantes en España 2023, elaborado por la consultora independiente PwC, que sirvió de base para establecer la cuota de mercado de la que SIGAUS se responsabilizó en 2024. El documento concluye con un análisis detallado de las acciones de comunicación llevadas a cabo por la entidad a lo largo del pasado año.