Formulaciones para alargar la vida útil del aceite y, por tanto, los periodos de cambio del mismo en vehículos y maquinaria.
La prevención consiste en actuar antes de que el residuo se genere. Su objetivo es desarrollar lubricantes más duraderos, eficientes y fáciles de gestionar al final de su vida útil, así como promover un uso responsable que contribuya a un modelo de producción y consumo más sostenible.
Este principio constituye uno de los pilares clave para garantizar un modelo de economía circular y se aplica de manera transversal a todo el ciclo de vida del producto:
Formulaciones para alargar la vida útil del aceite y, por tanto, los periodos de cambio del mismo en vehículos y maquinaria.
Desarrollo de nuevos aceites que por su composición se pueden reciclar más fácilmente al final de su vida útil.
Incorporación de bases regeneradas procedentes de aceites usados en la formulación de nuevos aceites.
Sustitución de aceites minerales por sintéticos, más respetuosos con el medioambiente.
Aplicación de técnicas de microlubricación que reducen la cantidad de aceite necesaria.
Comunicación y formación para garantizar la correcta elección del producto y su adecuado empleo y, con ello, minimizar la cantidad de aceite usado generado.
Comercialización de aceites biodegradables de base vegetal que no dejan residuo en la naturaleza.